NOTICIAS

NOTICIAS

 

El ladrillo, poco a poco, recupera el lustre perdido

El ladrillo empieza a recuperar el lustre perdido en Madrid tras el estruendoso estallido de la burbuja inmobiliaria. En los ocho primeros meses del año, el Ayuntamiento de la capital ha concedido 2.741 licencias para la construcción de viviendas nuevas, un 35% más que en el mismo periodo de 2013.

Comparado con las abultadas cifras de la década del boom, el guarismo no puede llevar otro apelativo que el de modesto. Sólo en 2007, por ejemplo, se autorizó la edificación de 43.395 casas en toda la región, de las que un amplio porcentaje se situaba en la capital.

Pese a todo, si se tiene en cuenta que en todo el término municipal hay todavía alrededor de 200.000 pisos vacíos y que del censo de población se han borrado casi 50.000 personas, el hecho de que se sigan colocando grúas es una noticia esperanzadora para un sector diezmado por el colapso de la promoción residencial. Para él y también para el Gobierno local encargado de la recaudación de impuestos vinculados a esta actividad económica.

Así lo entiende el portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Enrique Núñez, que esta semana ha calificado los datos de las licencias de vivienda como «positivos y optimistas». Estos números, explicó, «confirman una tendencia que se inició en 2011», pero que se vio lastrada por la sentencia del Tribunal Supremo de septiembre del año siguiente que declaró ilegales 22 desarrollos hasta que el Gobierno local logró subsanar los errores en el planeameinto 10 meses después.

MAS DE 4.000 CONCESIONES A FINALES DE AÑO

Según los cálculos que hacen en el Palacio de Cibeles, de seguirse el mismo ritmo de solicitud de permisos para la construcción de nuevos inmuebles que entre enero y agosto, se podría cerrar el año con la concesión de 4.300. «En términos económicos supondría una inversión de 258 millones de euros para la ciudad de Madrid y la creación de 10.750 empleos», explicó el número dos del Consistorio.

Según un estudio sobre el mercado residencial en España publicado esta semana por el departamento de Real Estate de la consultora Deloitte, la región encabeza la lista de provincias que recuperarán antes el ritmo habitual de construcción de viviendas, un dato que, según Núñez, «avala el esfuerzo» del Ayuntamiento de la capital «por aplicar políticas que reactivan la actividad económica».

«Este mismo informe indica que Madrid no se encuentra entre las ciudades con la tasa de esfuerzo más alta, es decir, el porcentaje de renta familiar dedicada al pago de la hipoteca. Todos estos indicadores ponen de manifiesto el nítido repunte del sector inmobiliario en la ciudad, que poco a poco va alejándose de las peores cifras obtenidas durante la crisis», señalan en el equipo de Ana Botella, la alcaldesa de la capital.

Lo que no se ha recuperado es el papel protagonista de las viviendas libres: tradicionalmente se construían tres de ellas por cada piso de protección oficial, pero ahora esos porcentajes prácticamente se han invertido en la capital. Según los datos municipales recopilados en lo que va de año, por cada 54 licencias para la construcción de casas con algún tipo de subvención pública sólo se piden 46 de las accesibles a todo tipo de compradores.

Otro informe reciente, este elaborado por el Instituto de Estudios Económicos, vinculado a la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), pronostica que todavía habrá bajadas en el precio de las casas de entre el 5% y el 10% durante este año y el que viene, aunque en 2016 tomará de nuevo la senda de ascenso.

El metro cuadrado de la vivienda libre llegó a pagarse, de media, a 4.275 euros en Madrid capital durante 2007. En la última estadística del Ministerio de Fomento, correspondiente al primer trimestre de 2014, el coste se había reducido prácticamente a la mitad (2.375 euros).

Fuente: El Mundo